miércoles 21 de noviembre de 2007

María Elena

Ahora sí a lo que es bueno!! esto les va a parecer un poco Bestiaria, o en su defecto Elen, pero no my dears, es toooodo elaboración de Mr. Juanco, o lo que es peor, es gente a la que frecuento diariamente. Doy fé.

María Elena es una empleada administrativa. Bien podría decirse que es una isla. Hace más de diez años que trabaja en la empresa, pero no ha trabado relación de compañerismo con nadie (por lo cual creo que en vez de criticarla debería felicitarla). Se la suele llamar "la vieja conchuda" o "la vieja de mierda".

Es poseedora de doble apellido, típico de familia bien venida a menos. Oriunda de un barrio tipo Barracas o Montserrat, otrora cuna de alcurnia, ahora reside en Belgrano, y no existe otro lugar para ella. Todos los demás son lejos, o feos. Animal de departamento, suele hacer comentarios desafortunados acerca de las moradas de los demás, poniendose ella como ejemplo a seguir.

Tiene cincuenta y tantos pero quiere aparentar menos. Vive bronceada. Su melena rubia ondulada con crecimiento canoso permanece en una pieza cuando gira sobre su cuerpo (nunca lo comprobé, pero dicen que si tocas los extremos son como alfileres, te pinchan...). Hace recordar a una Barbie desprevenida que una nena dejó a la intemperie en el patio de la casa.
Algo se ha filtrado de su estado civil: está de novia in eternum, no tiene hijos y siempre vacaciona en Brasil.


Como permanece la mayor parte del día sentada, su cuerpo adoptó forma de "boya" o "pera". Se pinta con labiales baratos y deja manchadas las tazas de café. Su vestimenta es bastante retro (pero no cool): sweaters con colores pasteles encima de pantalones bombilla (si, como leen, bombilla) color ocre, y un cinto ancho que bien lo podría haber usado Bergara Leumann en la botica del tango. O los pareos que usualmente se usan en la playa, ella los combina con cintos y tacos y... voila!!

Es la que tiene la sartén por el mango: entre sus piernas atesora un bien preciado por toda la oficina: la radio. Obviamente, elige las estaciones del tipo Blue o similares, donde pasan la misma canción 80 veces. Y lo que es peor, tararea!! Una vez la escuché cantar MariposaS Technicolor... Creí que me desmayaba de la risa y que a ella la llevaban presa por descarada...

No se sabe bien que hace, sólo que tiene pilas y pilas de papeles sobre el escritorio e imprime unos listados interminables, que nadie mas que ella sabe leer y analizar. Cada tanto se habla de ella cuando se descubre algo así como un millón de pesos que se olvidó de reclamar en pagos, eso sí, se da el lujo de hablar mal de cualquiera, y en voz alta.

Es la que organiza la fiesta de fin año en lugares como Marini, y que si compramos una torta entre todos, te cobra hasta el último centavo... y si no pusiste plata... atrévete a tocar una pieza de la codiciada mercancía!!

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Tipica vieja menemista