martes 22 de enero de 2008
El que sabe, sabe...
No hay caso, los jefes tienen un sentido extra. Hoy llegué a mi trabajo una hora tarde de mi horario habitual, con dolor de cabeza por el Tokai de anoche y cara de dormido, además de extra-perfumado (en toda actividad que involucre alimentos no se debe usar perfumes fuertes ya que se pueden transmitir). Obviamente, mi jefe ya estaba en la oficina. Me siento en mi escritorio y comienzo a abrir con toda mi parsimonia unos sobres que usualmente me llegan del laboratorio que tenemos contratado. Se me acerca y mientras me empieza a preguntar qué novedades tengo (si recién llego, que novedades quiere que tenga???) del sobre asoman, claro está, a la vista de él , 2 FACTURAS 2, POR MONTOS QUE COMIENZAN CON EL NÚMERO 5 SEGUIDO DE TRES CIFRAS, POR EXCESO DE MUESTRAS ENVIADAS AL LABORATORIO. Antes del colapso general y del infarto masivo llegué a decirle que iba a modificar el cronograma.
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1 comentarios:
Hey! llegue de casualidad y lei entre otras cosas la descripción de "Marilú"...excelente, realmente logre hacerme una imagen de ella en mi mente (y debo confesar no fue agradable esteticamente)pero si muy divertido. Estate bien!
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